Raíces...

Yo era una de las mejores dotadas para ése y otros menesteres, ya que mi condición de hija única me hacía gozar totalmente del escuálido sueldo de mi madre.
Provenía de una familia de trabajadores y estudiantes, integrada por mi abuela (todo un personaje de antología por el poder absoluto del lado más oscuro y pernicioso de sus genes); mi madre, una mujer joven que se había visto enfrentada al mundo del trabajo luego de infructuosos y rebeldes intentos por estudiar y por un embarazo repentino que le había trastocado la vida a los 20 años; y mis dos adolescentes tíos: José, que intentaba ser el hombre de la casa en medio de un matriarcado implacable y Pamela, mi tía distinta, rebelde, que parecía más un accidente en la casa que una integrante sanguínea de la familia... y yo, una persona con apellidos prestados y a punto de cristalizar un desarraigo venoso e imperecedero: crecer en dos mundos: tener una vida de lunes a viernes y otra los fines de semana.
9 Comments:
Me intrigó tu tía.
Tías mas intrigosa a mi también, te invitó a mi blog, nos has vuelto a pasar.
y qué ocurrió después en el internado?
¿en el internado no habían personajes intrigantes y escalofriantes cómo en la casa?
cuando la cotidianeidad es diferente
para vos..
par mi...
Si, interesante la tia rebelde, pero tambien el vivir en dos mundos... el que acabo de leer ¿a cual de los dos pertenece?
Cariños.
Me quedo con la intriga de saber c�mo se consigue conciliar esas dos vidas. Saludos cordiales.
aahhhh, tanto tiempo sin recuperar el tiempo en el mundo de los blogs (ya sabes, trabajo, dramas, no tan dramas y comedias. Hasta el bendito facebook), y ahora que me vuelvo a encontrar con tus letras después de tanto. Y sigo pensando "cresta, qué bien que escribe!"
Un saludo
Hugo
(ex tierragramas)
Me encantó. Al leerlo, me recordó a mi propia vida y a Macondo, a ese lugar al que todos, de una u otra manera, pertenecemos.
Un abrazo.
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